Figuraciones

Figuraciones
(Llamadas pareidolias en psicología académica)

Es frecuente, al contemplar  montañas,  nubes, paredes, pisos, objetos, fotografías del Universo, manchas…, descubrir una iconografía que subyace.  A veces estas formas son claramente percibidas por todo el mundo (figuración colectiva).
Los psicólogos academicistas emplean definiciones  como estas para especificar  lo que llaman pareidolias:
“Fenómeno Psicológico consistente  en un estímulo aleatorio (habitualmente una imagen) percibido, erróneamente, como una forma reconocible. También, encontré esta otra definición: alteraciones perceptivas, a partir de un campo real de percepción escasamente estructurado, el individuo cree distinguir algo distinto, mezclando lo percibido con lo falseado. Es una forma de ilusión o percepción engañosa diferenciada de otras alucinaciones.
No soy tan taxativo con las observaciones ni con las opiniones, no es buena forma de abordar cualquier tema. Con las figuraciones siempre tengo en cuenta al sujeto perceptor, su actitud ante lo percibido, al inconsciente  y a su potencial revelación.
De niño,  al ver imágenes precisas en conformaciones sin distribución ni orden, se me corregía con esta frase: “Son figuraciones tuyas”. Y así lo sigo entendiendo”.


“La piedra como la mancha, a menos que sea intervenida por un artista, sólo es portadora de su propia sustancia. En su superficie no existe figura alguna. Está en la mente de quien la contempla. La cantería, la mácula y el Cosmos son espejos que reflejan un inconsciente; vasto conjunto, no solo de sensaciones y emociones, sino de innumerables formas en aparente caos. (Del libro “El Zoquete Perfecto”, pág. 156).
¿Es la  Figuración  intrusión de otra realidad subyacente mal procesada por la mente? ¿Insinúa la necesidad de un concierto interior que permita una contemplación ordenada y profunda?
Las figuraciones más comunes son los rostros, sobre todo en los observadores ocasionales. ¿Por qué?  Porque, probablemente, sea la imagen más familiar a la mente. De continuo estamos viendo caras en cualquier lugar: en la calle, en el trabajo, en la TV, en la Web… La imagen básica de cualquier iconografía es el rostro, tanto que lo hemos esquematizado en dos puntos separados y una raya debajo (llamado icono en Internet).  Pero el semblante es un  punto de partida que puede llevar a una percepción más variada y con más profunda significación.
Puedo inculcar a otras personas a ver mis figuraciones y de esta forma me convierto en Inductor, y estos, a su vez, continuar la Inducción y producir una figuración colectiva. Por ejemplo, he inducido a otras personas a captar a Eye (situado en la carretera que lleva a Palmitos Park en la isla de Gran Canaria).

 Existen investigadores, con los que estoy de acuerdo, que sostienen que las figuraciones colectivas explican en gran medida la génesis, cosmogonía y religión de muchas culturas. Es fácil que un inductor forme un grupo organizado de inducidos y, de esta forma, se convierta en médium, iluminado, profeta, sacerdote. La mayoría de las religiones han sido conformadas por personajes con estas características. Por eso las figuraciones merecen que se les preste atención.

  La Verdad es subyacente. Es inútil afirmar o negar. Quien quiera conocerla ha de buscarla por sí mismo.

Extraído  del libro de Mario Simbio “El Zoquete Perfecto

 

 

Foto

AHernanz

 

Pintura

Polke



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