INTRODUCCIÓN – PERCATACIÓN

¿PRÓLOGO O EPÍLOGO?

 

En el momento presente, culminado este ensayo, me siento incómodo porque quedan por escribir prólogo y epílogo y no sé cómo disociarlos. Salto del inicio al final en un torpe intento de redactar ambos a la vez. Estoy alelado porque he perdido la percepción de comienzo y término y no sé si estoy en el albor o en el ocaso. Lo mismo me pasa con la vida, después de sesenta años de introspección y autoanálisis. ESCRÚPULO No quisiera que estos textos formaran parte de los abominables libros que escriben, algunos jubilados, para tortura de sus amigos, que por compromiso se ven obligados a leer. No todos llegamos a la madurez en iguales condiciones y, con la edad, entre otros quebrantos, se pierde el sentido del ridículo y de la oportunidad. Aunque después de sopesarlo creo que no es un gran daño si con ello logras liberarte de la hipocresía y de la sumisión al Sistema. LA PREGUNTA Desde el ayer, con seis años de edad, cuando el peso de la pregunta ¿qué soy? se hizo presente en mi vida y marcó mi existencia en este mundo, hasta hoy, adentrado en los setenta años, mi mente sigue planteándose con igual intensidad tal interrogante, que a mi forma he tratado de dar respuesta. La vida ha pasado como un pispás, un santiamén o un abrir y cerrar de ojos. Una vida tan corta, por muchos que sean los años, no puedes vivirla de manera tan disipada; no voy a permanecer aquí, todo es provisional. Si el pensamiento se sustentara en esta verdad 1 incuestionable, todo el sustrato social cambiaría y nuestra limitada existencia en este orbe se viviría de muy distinta manera. UN TESTAMENTO EXISTENCIAL *El propósito de la obra es hacer testamento existencial y dejar legado del modo como enfrenté la finitud, proceder que me convirtió en extraño. Las personas que he conocido rehuyeron el asunto y se adaptaron a la existencia reprimiendo la idea de mortalidad. *El sistema social que nos domina, basado en el poder y en la permanencia de este estado de cosas, a través de métodos explicitados en mis libros y, sobre todo, mediante la enseñanza y educación selectiva, ha realizado un óptimo trabajo en las mentes de los ciudadanos: viven como si no fueran a morir.

CONVIVENCIAS

*He sido espectador baladí y testigo indirecto, de violentos acontecimientos en los que millones de humanos han encontrado la muerte o han sufrido cruentas consecuencias, sin que sirviera de enseñanza ni creado clímax para una nueva era de convivencia pacífica.

*En la actualidad, impotente y entrado en años, observo como los dirigentes del destino común insisten en las mismas directrices que han ocasionado tanto sufrimiento colectivo. La amargura de nuestros antecesores, ni la de los actuales sufrientes, parecen ser factor de cambio de la falsa realidad que el Sistema nos impone.

*Los sentimientos de incapacidad y pesimismo han protagonizado la vida de muchas personas con las que he convivido, sus finitas existencias se han visto desbordadas por conflictos evitables.

LA GRAN BARDA O GRANBARDA

*Soy consciente que en esta vida tengo presencia y conformación de homosimio: el hombre animal, el ser producto de la evolución natural condicionado de forma tajante, extrema y radical por sus orígenes biológicos.

*He sido instruido bajo postulados establecidos que conforman el Sistema, he crecido y vivido dentro de una sociedad cuyos ciudadanos están intervenidos por el mismo proceso selectivo. De facto, programado para pensar y actuar según lo dispuesto por el Estado. Por tanto, he de hacer perseverantes esfuerzos para que el trabajo introspectivo se manifieste en mi conciencia, intervenga en mi conducta y lo pueda mostrar como obra de arte.

* A esta muralla –de origen biológico y cultural que impide a los homosimios desarrollar, expandir y manifestar su introversión profunda– la llamaré “la gran barda o grambarda (la gran barrera).

*Nuestra existencia en este mundo está basada en lo concreto; lo abstracto tiene para la mayoría carácter accesorio. Hay necesidades ineludibles que satisfacer y en ello ponemos nuestro empeño. El problema radica en que existen necesidades reales y  falsas. Las primeras, son consustanciales con nuestra naturaleza de simio; las segundas, son provocadas por el sistema social que soportamos basado en el poder y controlado por las minorías selectas. *Teniendo en cuenta que el cerebro del homosimio nace limpio y desprogramado, es fácil entender que el Sistema contribuye eficazmente al reforzamiento de la gran barda. Esta limita nuestra vida y la mayoría se adapta a vivir dentro de sus esquemas. *Debe haber en el cerebro un neurotransmisor, una hormona o cualquier otro dispositivo que fortalece la gran barda. Explicaría la falta de sentido introspectivo de que hace gala la mayoría de los homosimios.

UN DESTINO PREDETERMINADO E IMPUESTO

*Mi énfasis al escribir siempre ha estado puesto en el cambio social, en romper los esquemas que nos impiden el libre pensamiento, en superar –de manera racional y pacífica– ese monstruo que nuestro primitivismo emocional ha formado: el Estado; descrito en el libro El Zoquete Perfecto como una entidad metafísica parásita de nuestra mente que nos impone un destino prestablecido del que no es fácil librarse. He abogado por la evolución cultural proponiendo cambios sustantivos en los métodos de educación y enseñanza, por la acción sin patrocinio estatal, la colaboración desinteresada, la superación del dinero, la vida autosuficiente, la utopía entendida como investigación y puesta en práctica de diseños sociales más justos… En definitiva, he formulado el cambio de sociedad tecnológica por sociedad madura emocionalmente, preconizando la práctica de la introspección y el autoanálisis como vía personal hacia el buen juicio, la sensatez y la prudencia.

EL PRAGMATISMO

*El trasfondo práctico de este nuevo libro implica que: –En esta vida finita no podemos renunciar a la felicidad. –Nuestra principal tarea social debe ser la cooperación. –El esfuerzo conjunto debe dirigirse hacia los perjudicados y los países de bajo nivel económico, social y cultural. El mayor empeño investigador –muy por encima de cualquier otro– ha de destinarse a mejorar las condiciones de vida de los pueblos. –Somos incompatibles con el aforismo mantenido por algunos científicos, filósofos e intelectuales de que el individuo, en el sentido sicológico y espiritual, ha de aceptarse “tal cual es” y asumir con resignación su destino terminante. –Bajo estos cuatro pilares sinteticé un proceso de introspección en que compendié los hechos históricos que conforman su primera parte, y bosquejé la interiorización explicada en la segunda fracción de este trabajo.

SOMÁTICOS Y CORPÓREOS

La influencia del homosimio sobre nuestras conciencias es tal que nos sentimos exclusivamente orgánicos, somáticos y corpóreos. No somos conscientes de nuestras conductas egoístas y recurrimos al Poder para detener y castigar los comportamientos antisociales.

* Aceptando la animalidad sin una íntima y esencial rebeldía que conduzca a la introspección y al autoanálisis, no tendré madurez emocional.

*Como criatura viva admito el designio que por evolución tengo. Pero nada ni nadie me impedirán que revele mi disconformidad con el determinismo. En la introspección y el autoanálisis encuentro escapatoria, perspectivas, planteamientos, deducciones y descubrimientos que me permiten la rebeldía existencial.

*Mi pensamiento no se aquieta ni mi ánimo se apacigua, porque mi derredor es convulsivo, aunque me es factible conseguir periodos de calma.

*No quiero doctrinas, ideologías, prototipos o paradigmas, quiero vivir por mí mismo.

*He sido condicionado por genes, lugar de nacimiento, progenitores, Sistema, Estado, Cultura, Sociedad, método de enseñanza… Estoy en desacuerdo existencial con los principios que me han conformado.

*El Absoluto, el Multiverso, el Universo, el Poder me humillan, me hunden, me abruman, me sobrecargan y me convierten en corpúsculo. No puedo traspasar mis límites. Por tanto, renuncio al Todo y quiero lo elemental. Persigo la pequeñez y desisto de la magnitud.

*No aspiro al reconocimiento científico ni lo necesito. Soy un artista. Para mi libre albedrío, la Ciencia es un obstáculo porque me juzga según la generalidad y me analiza bajo condicionantes impuestos por la investigación.

*Este ensayo, en el que expongo mi trabajo introspectivo, tiene la misma motivación que la del artista al presentar sus cuadros. Podrá ser entendido o no, despertar interés o indiferencia; mas hacer patente mi esfuerzo me ratifica y reafirma.

 

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Pintura

Roerich



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