EL HUMANO FÓSIL Y EL TRANSHUMANO

No soy cibernético, ingeniero biomédico, neurofisiólogo, neurocirujano, biofísico, genetista, nanotecnólogo etc.; ante estos especialistas, como ante otros, sólo puedo aprender, plantear preguntas, mantener alguna duda razonable y callar.
Pero no todos los que están en situación parecida a la mía tienen la misma prudencia. Por tanto, la información es fácil de malinterpretar, manipular, vaciar de contenido y darla a conocer con oportunismo.
Un ingeniero biomédico, neurofisiólogo… o cualquier especialista, no tiene por qué ser pensador, ni ser consciente de la trascendencia de sus conocimientos, ni ser introspectivo ni generoso; además, tener pensamiento anticuado, estar muy interesado en ganar dinero, ser insensible a los problemas sociales, tener arraigada la idea de élite…
En resumen, es perfectamente compatible ser una eminencia en cualquier rama del saber, y carecer de empatía, altruismo, responsabilidad, y, además, estar plenamente al servicio del Estado, de los poderes fácticos y de las grandes empresas.
Es frecuente que, alguno de los expertos aludidos haga predicciones conjeturando con el éxito de sus estudios, trate de seducir con grandes proyectos y consiga financiación. Son dependientes del Estado y de las corporaciones en que trabajan.
Vaticinan cambios perfectivos para la Humanidad, pero por lo general tienen pensamiento anticuado y con supeditación a los intereses de sus protectores. Por ejemplo:
– Sustentan ideas radicales sobre el intelecto, con concepto de dudoso significado como coeficiente de inteligencia. (Ver el libro “El Zoquete perfecto, pág. 81).
– Dan por sentado que están en la cúspide y forman parte de lo más selecto.
– Sus adelantos no contemplan al conjunto de los seres humanos, porque buscan poder, beneficio económico, notoriedad y tienen ideas reduccionistas.
– Mantienen que la tecnología va a ser el nuevo motor de la Historia. Que sus cuatro pilares – la genética, la biónica, la robótica y la inteligencia artificial – transformarán a los actuales seres humanos en fósiles. Que la consecución del poder ilimitado está al alcance de algunas personas. “Tenemos la oportunidad de hacer las cosas mejor que la naturaleza”.
El cientificismo de pensamiento anticuado, mantiene la dualidad de rico-pobre con nuevo ropaje como el de transhumano o humano-fósil.
La mayoría ciudadana, los hombres y mujeres horizontales –lo somos casi todos – debemos impedir que los descubrimientos de la ciencia se utilicen para construir nuevas minorías de “personajes superdotados”.
El avance evolutivo que devenga de la Ciencia debe llegar al conjunto de seres humanos. Hay que oponerse, de forma contundente, a que los logros perfectivos aplicables a toda la humanidad se utilicen y beneficien exclusivamente a “minorías selectas”. Eso presupone grandes peligros.
El humano, según se deduce de la introspección profunda y persistente, tiene en sí su propia trascendencia. La medicina y la tecnología pueden darle más años de vida, superior perfección física y mayor recordación de su existencia, pero no lo llevarán a aquello que está más allá del límite natural.
Mario Simbio

Extractado del libro “Pensamiento Anticuado” para bajarlo o consultarlo pinche AQUÍ.

Pintura
Frederic E. Church



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