OTRO MODO DE AVISTAR

Al mirar todo el conjunto social de forma distante, como si no se formara parte de él, reflexionando sin pensamiento anticuado y avizorando más allá de lo convencional, fácilmente se puede apreciar este panorama:
1º.- Una magna entidad metafísica –llamada Estado, nación gobierno, con propio arraigo y al servicio de sí misma– que, mediante distintos procedimientos, entre ellos el sistema oficial de enseñanza, perturba a la mayoría ciudadana.
2º.- Miles de entidades subsidiarias que la “parasitan”; de orden político, científico, cultural, industrial, comercial, etc.
3º- Millones de individuos adiestrados, perturbados y subliminalmente preparados para que sus talentos –directa o indirectamente– estén al servicio de la magna entidad o de sus corporaciones parásitas. Forman las élites que sirven para sustentar este estado de cosas, gozan de notables privilegios con respecto a la mayoría ciudadana.
4º La totalidad de ciudadanos que, dentro de ese ámbito, compiten para sobrevivir en estado de inmadurez emocional.
La concepción paternal del Estado mantiene a la sociedad en estado de filiación (dependencia de los hijos con respecto a los padres). No se sabe ni es fácil, tomar decisiones independientes de forma colectiva, pues no se prepara para ello.
El método oficial de educación no conduce a una sociedad emocionalmente madura sino al contrario, es un procedimiento para la creación de minorías selectas con fundamento paternalista para el ejercicio de la autoridad, en el terreno del pensamiento, del saber, de la política y de la economía. Además, emplean los recursos generados por la sociedad en distinguirse y hacerse notar.
* Un cambio en profundidad de este estado de cosas no puede sobrevenir de revolución armada, motín o atentado. El sistema cuenta con medios sobrados para reprimirlo. Si tuviera éxito, tendría capacidad regenerativa: Variarían los opresores pero continuaría la opresión.
* Librarse del paternalismo es materia de índole intelectual y emocional. En el proceso de liberación no hay lugar para la violencia, el fanatismo y la intimidación, sí para la persuasión, la razón y el sentido común.
* La liberación no puede devenir de un grupo poderoso, élite rectora, líder o ideología salvadora –en el presente todas estas opciones se ofrecen bajo la tutela del Estado– sino por procedimientos basados en el método científico, la informática, la reflexión libre de parámetros oficiales, la introspección, el autoanálisis y la decidida colaboración.
* El único cambio, en profundidad y permanente, vendría como consecuencia de pensar de otra manera y será posible si se enseña desde la niñez.

MARIO SIMBIO

Basado en un texto del libro de Mario Simbio “Pensamiento Anticuado”, que puede ser descargado o consultado pinchado aquí.

Pintura
Lev Lvovich Kamenev



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