LOS MUSEOS QUE VIENEN

Con motivo de la celebración del día Internacional de los Museos, el pasado 18 de mayo y con el lema para éste año de “Museos hiperconectados, enfoques nuevos, públicos nuevos” se han suscitado diversos debates sobre el futuro y sentido de estas instituciones.
Como inicio es interesante recordar que el ICOM define al museo como: “una organización sin fines de lucro, una institución permanente al servicio de la sociedad y su desarrollo, abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, exhibe y transmite el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su medio ambiente con fines educativos, de estudio y placer”
Reiteradamente, en la reflexión de los nuevos enfoques se alude a que los museos deben ser “incubadoras de innovación e invención”. Superando la idea tradicional de un espacio expositor dedicado a conservar y exhibir el patrimonio cultural.
Todos recordamos la fiebre que invadió España en los años 90 con el lema “Ponga un museo en su ciudad” como vía para la renovación urbana. Es lo que se conoce como el fenómeno Guggenheim de Bilbao. En esas fechas se crean el Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas, el IVAM, Reina Sofía, CAAC de Sevilla y el MACBA de Barcelona.
Es una apuesta interesante por incorporar la cultura en el tejido social y económico de una ciudad. Quizás nos falta recorrido para realizar un análisis entre los objetivos y sus resultados, pero si vemos la realidad del CAAM de nuestra capital actualmente, es evidente su pérdida de impulso y presencia activa. Al igual que el TEA de Tenerife.
Actualmente existen unos 1.500 museos en España y abarcan una enorme variedad de enfoques. Están los que se crean para alguna personalidad local que ha destacado. Desde un escritor, poeta, escultor, pintor, ingeniero o político, hasta los que nacen por la iniciativa familiar. (Pérez Galdós, Tomás Morales, Chirino, León y Castillo, Domingo Rivero). Otros Museos nacen de la colección de un particular coleccionista (Museos del Traje, de Cartas, automóviles, Museo Botín, cine) y por último están los museos que han proliferado en Canarias en algunos municipios dedicados a prácticas agrícolas, oficios y costumbres locales (Museos de la zafra, salinas, molinos, recreación de tiendas de comestibles)
Posiblemente de todas estas instalaciones la más interesante sea el Museo Poeta Domingo Rivero. El nombre es una excusa para fomentar la innovación y la renovación cultural de la ciudad. El resto es una foto fija de la nostalgia
En Canarias tenemos ejemplos de todos ellos. Pero nos hemos quedado retrasados en lo que es la última generación museística y que parecía que el CAAM apostaba por ello.
Es lo que podría considerarse un museo interconectado. El mejor ejemplo se encuentra en Málaga. Se inició con el Museo Picasso, y ahora están el Ruso de San Petersburgo, Carmen Thyssen y el Pompidou, similar a una franquicia.
La primera etapa con Chirino en el CAAM nos deslumbró con las vanguardias internacionales que desconocíamos en nuestras islas. Actualmente sus exposiciones no traspasan la punta del muelle grande.
Deliberadamente dejamos fuera al Museo Canario y la Cueva Pintada porque están en otra liga. Son imprescindibles y necesarios y no necesita justificación. Es, como algunos señalan, la punta del iceberg y debajo está el verdadero tesoro.
La Casa de Colón ha sabido superar lo que inicialmente apuntaba, un espacio expositivo más, y es un referente en los estudios Atlánticos. Se ha ganado un hueco que nadie le disputa.
Pero la pregunta es la que el debate del Día Internacional de los Museos planteaba.
Son posibles nuevos museos o debemos mirar a otras figuras diferentes. ¿Existe de verdad ese nuevo público? Y en cuanto a los actuales, ¿deben desaparecer como tal y reconvertirse en incubadoras de innovación e invención?
Parece que la fiebre de crear Museos como reclamo económico ha remitido. Como todas las fiebres, tienen un techo, primero padecimos los polideportivos municipales, después la de los palacios de Cultura y Ópera innecesarios, y ahora ya nadie piensa en nuevos mastodontes inútiles (No olvido el San Martin, pero no sabemos para que servirá)
Antes de nuevas aventuras, un poco de reflexión no es mala cosa.



Visit Us On Facebook