UNA NOTICIA JAMÁS SERÁ UN PROBLEMA

En su primera reunión con la redacción del periódico El País, la nueva Directora Soledad Gallego-Díaz afirmó que “Una noticia jamás será un problema”. Frase simple pero contundente. Es una forma de afirmar que la obligación de un medio de comunicación es dar una información independiente, sin presiones, veraz y objetiva. Y que por tanto, deben dar todas las noticias por incómodas que sean

Dicho de esta manera, es difícil poner objeciones, es una de las condiciones de una sociedad democrática y libre.

Pero sin embargo debemos reflexionar sobre su bondad.

En primer lugar, muchas noticias si crean problemas. Y podemos recordar algunos ejemplos recientes.

Es el caso de como un medio filtró los datos personales de la joven victima de “La Manada” que añadieron más dolor a la violación colectiva que sufrió. Y se justificaba con el derecho a la libre información. La noticia tenía prioridad.
El profundo asco y rechazo social provocó que la borraran y retractarse.

No es necesario recordar la reiterada invasión de la intimidad de muchas personas con la publicación de fotos y noticias de aspectos que no tienen nada que ver con su actividad pública. Invaden sin límites su vida privada

La última prueba de esta costumbre es el penoso artículo del periódico ABC comentando el vestuario de las nuevas ministras. O sobre la orientación sexual de algunos políticos, o desvelar la vida de familiares cercanos.

Y son las noticias diarias. O lo que algunos consideran que es noticia, como poner en grandes titulares que tenemos un Gobierno con mayoría de mujeres. A ver cuando se sorprenden de ver un Gobierno con mayoría de hombres

En segundo lugar es la reiteración en confundir al lector entre lo que es “opinión” y lo que es “información”.

El ejemplo más evidente son los llamados columnistas. Pura manipulación. Y están proliferando de forma exponencial. En algunos medios entre tertulianos y firmas de comentaristas, no podemos acceder a una información objetiva. Todo es opinión y muy ruidosa y sesgada. Basta ver la noticia con la se inician los telediarios para saber quien es su amo.

Por último y sin ser exhaustivo, la utilización agobiante de los periódicos para defender negocios e intereses empresariales, con ataques constantes a instituciones y responsables políticos para influir en sus decisiones.

Esto último lo hemos visto en el nuevo concurso de informativos de la Televisión Canaria. Un comportamiento penoso de todos los medios de comunicación

La publicación reciente de un trabajo titulado “Periodismo herido busca cicatriz” (Plaza y Valdés Editores 2018) del catedrático Javier Mayoral, analiza certeramente la situación actual de pérdida de credibilidad de los medios de comunicación.

En el Prólogo, el periodista Iñaki Gabilondo, acusa a los medios de estar contaminados y formar parte de los grupos de poder, o lo que es lo mismo, señala que los medios están dirigidos por los gerentes y la obtención de rentabilidad.

Textualmente dice que actúan con frivolidad y manipulación. Dada su trayectoria debe saber de lo que habla. Y lo peor es que no hacen autocrítica, se consideran intocables.

La publicación citada entrevista a 10 periodistas de prestigio y todos coinciden en que la información no sólo es contradictoria sino que depende del medio que la comunica.

La mejor prueba de que las noticias sí son un problema es preguntarle a alguien donde se informan: En el País o la SER, ya sabemos de que pié cojea. Que El Mundo y La COPE, ¡vaya, vaya! Y si es InfoLibre o PÚBLICO, que miedo, son antisistemas.  Y no digamos La Razón o ABC. Ya no engañan a nadie. Son como tribus cerradas

El escape de los ciudadanos es cambiar de canal o de medio de información, pero eso no resuelve el problema por que terminamos intuitivamente eligiendo el medio que coincide con nuestros prejuicios. Terminamos buscando lo que confirma nuestra opción. Eso nos hace más sectarios, y perdemos la capacidad de comprensión y conocimiento.

Así que, eso de que una noticia jamás será un problema, a veces si y a veces no. Depende donde, quien y sobre qué. Ni el fútbol se escapa. La prensa deportiva es de uno o del otro

Por eso aplaudimos y saludamos con esperanza la existencia de medios digitales, sin intereses empresariales, ideológicos o partidistas. Por tanto, sin censura, que no necesitan la difusión para existir.

Como éste de “Los Coincidentes” si tiene curioso lector la oportunidad de conocerlo.
Algunos creen que la difusión es lo importante, que te lean muchos. Pero lo realmente importante es la coherencia, participar en un proyecto que únicamente persigue la reflexión, el conocimiento y la comprensión.

Y eso hoy día si que es un bien escaso y valioso, tanto como la libertad



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